Tesoros de la arquitectura holguinera (IV)

Casa natal de Calixto García

La casa natal de Calixto García, de especial significación para los holguineros y los cubanos todos, es sitio obligado a visitar por quienes  deseen conocer más de la vida y el accionar del Mayor General Calixto García Iñiguez.

Especialistas consideran que su construcción data de finales del siglo XVIII, partiendo de elementos arquitectónicos que aún conserva, como las puertas y ventanas con balaustre torneadas, evaluadas  del siglo XVIII tardío. Los muros eran de ladrillos asentados con barro sostenidos por horcones, elemento que demuestra lo primitivo de la construcción, y su estilo era mudéjar, utilizado en la arquitectura colonial.

La historia dice que en 1823, procedentes de Venezuela, llega a Cuba Don Calixto García de Luna e Izquierdo en unión de sus 3 hijos varones; Agustín, Santiago y Ramón, y establecen su residencia en Holguín con el fin de dedicarse al comercio.

El 4 de agosto de 1839, Calixto García Iñiguez nace en aquella casa, ubicada en San Diego, esquina a la del Rosario, actualmente Miró esq. A Frexes. En ese entonces, el inmueble era propiedad de Santiago García, y allí el niño vivió poco tiempo.

Durante la República mediatizada, una parte de la casa estaba dedicada al comercio y el resto era vivienda. Con el transcurso de los años, ésta continuó  transformándose y dividiéndose en varias viviendas y hasta en bufetes de abogados. En 1924, la alcaldía municipal decidió colocar una tarja conmemorativa que aún se conserva en la fachada.

En 1974 fue  restaurada y convertida en un museo memorial para honrar la figura y obra del Mayor General Calixto García Íñiguez, y en julio de 1979, fue nuevamente remozada. En esa ocasión, se le hizo un nuevo montaje donde se refleja la vida y acción del héroe de la  estrella en  la frente.

El 10 de octubre de 1978, la casa natal de Calixto García Íñiguez es declarada Monumento Nacional por la Comisión Nacional de Monumentos.

El 18 de enero de 1986, se concluye la restauración total del inmueble, que incluyó las salas de exposición y se abre, además, un Centro de Información sobre las Guerras de Independencia.

La Loma de la Cruz

Situada a 261 metros sobre el nivel del mar, la Loma de la Cruz, se localiza al Norte de la ciudad de Holguín. La pequeña elevación, grande en historia y en hermosas leyendas, es símbolo de la ciudad y testigo de importantes celebraciones socioculturales.

Su nombre lo toma de una cruz de madera que existe en su cima, símbolo protector para muchos, depósito de promesas, y original ornamento para otros. La primera cruz se colocó en 1790, y fue subida a cuestas por el fraile Francisco Antonio de Alegría, prior de la comunidad franciscana de Holguín.

En la Loma de la Cruz se instauraron las Romerías de Mayo, fiesta religioso-tradicional española, donde se recuerda la fecha en que Santa Elena, madre del emperador Constantino el Grande, muriera en el calvario atada a una cruz de madera.

A principios del siglo XX, se realizaron obras de restauración en las laderas, en la base y en la cima.

El 3 de mayo de 1950 se colocaba la segunda cruz, destruida  por un rayo que impactara directamente sobre ella, mientras que la tercera, la que vemos hoy, fue ubicada en los primeros años de la década del noventa y la confeccionaron con madera de Caguairán, como la original de 1790.

Para  acceder a la cima de la Loma de la Cruz se construyó una escalinata con 458 escalones, descansos intermedios y bancos incluidos a mitad del ascenso.  

Expertos  explican que existen dos cruces en la Loma de la Cruz en Holguín, pues en el siglo XIX, un cura conocido como Padre Calderín, apiadado por la cantidad de personas que no podían subir al empinado Cerro Bayado, colocó una cruz menor en el Cerro María Ruiz.

(Información tomada de ECURED)