En el Complejo Las Terrazas, de Artemisa, fueron entregados los premios nacionales de Conservación y Restauración de Monumentos, con los que se estimula la protección y el rescate de nuestros monumentos y sitios, a la vez que se reconoce la labor de los especialistas que desarrollan esta encomiable labor en el país.
En Conservación, resultó laureada la vivienda privada sita en calle 33, número 5201, entre 52 y 54, Cienfuegos, «por el esmerado empeño en la conservación sistemática de una obra que ha mantenido sus atributos y valores, tanto en la arquitectura como en el mobiliario».
Además, recibió mención especial el museo municipal de Madruga, en Mayabeque, «por la calidad de la gestión abarcadora y precisa, tanto en la garantía de la autenticidad, como en la calidad del desarrollo de su función como museo».
También recibió mención la casa de Fidel La Plata, Bartolomé Masó en Granma «por la dedicada conservación y sistematica gestión de un sitio que une a su fragilidad material una alta significación para Cuba ».
En la categoría Restauración, el premio recayó sobre la casa natal de Abel Santamaría Cuadrado, en Villa Clara, en reconocimiento a una obra «que puede ser considerada un verdadero ejemplo de valentía en enfoque, procedimiento, técnica y ejecución».
La casa natal del segundo jefe del asalto al Moncada recibió, asimismo, los premios especiales del Comité cubano del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, y el que otorga la cátedra Gonzalo de Cárdenas, de Arquitectura vernácula, respectivamente.
Se le otorgó mención en esta categoría a la Plaza de la Marqueta , en Holguín «por la restauración minuciosa y correcta de un inmueble de alto valor que constribuye a la dinamización de un área urbana».
«Se trata —dice el acta— de la restauración documentada en forma excelente de un monumento nacional, que une a su significación histórica el corresponder a la frágil tipología arquitectónica de casa de madera, y que se encontraba en situación de inminente pérdida».
Durante la jornada, igualmente, fue entregado el Premio nacional de Patrimonio Cultural por la obra de la vida a la Doctora Arq. Isabel Rigol Savio, relevante especialista, conservadora y restauradora, afiliada a la UNAICC, fundadora del Centro Nacional de Conservación, Restauración y Museología del Ministerio de Cultura, quien resulta, también, la primera mujer en recibir la distinción.
RECONOCIMIENTO DE LA UNAICC
Por la protección del patrimonio construido es el premio que otorga la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba, UNAICC, representada por su Sociedad de Arquitectura y su Comité de Patrimonio, en coordinación con el Consejo Nacional de patrimonio Cultural, a una de las obras que concursan.
En esta ocasión, el jurado conformado por la Dra. Arq. Vivian Mas Sarabia, el MSc. Arq. Ruslan Muñoz Hernández, y la Dra. Arq. Felicia Chateloin Santiesteban, como presidenta, después de valorar los cuatro inmuebles nominados, seleccionó como el Premio Especial de la organización al Centro Cultural de las Artes Benny Moré, de la provincia de Cienfuegos por: "la protección del patrimonio construido cubano”
La presidenta de la UNAICC de Artemisa, la Arq. Leticia Gómez Matos, entregó el alto estímulo a los profesionales, Dania B. Segura Arias, Proyectista principal, José R. Chaviano Sarduy, Inversionista principal, y Jorge L. Rodríguez Linares, ejecutor principal.
En el acto de entrega de los premios nacionales de Conservación y Restauración de Monumentos estuvieron presentes Kenelma Carvajal Pérez, viceministra cubana de Cultura, y Gladys Collazo Usallán, presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural.