Un guantanamero dedicado por entero a la Energía Renovable

El Ing. Alfredo Correa Álvarez, un guantanamero dedicado por entero a la Revolución y al desarrollo de las Fuentes Renovables de Energía (FRE), al conocer que había recibido el Premio a la Vida y Obra de Ingenierías 2018 por la Sociedad de Ingeniería Mecánica, Eléctrica e Industrial, SIMEI, de la UNAICC, agradeció  ese lauro al Líder de la Revolución Fidel Castro.


El reconocimiento, instituido en 1996 por la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba, lo dedica a Fidel por ser el principal impulsor de esa necesaria e impostergable tarea en el país, a la cual ha dedicado casi cuatro décadas de esfuerzo y entrega.

Con notable entusiasmo, Ing. Correa Álvarez, Máster en Ciencias en Energía desde el 2000, explicó  que su vocación por la electro-médica fue sustituida por la pasión por la energía limpia, después de escuchar, en la clausura del I Fórum Nacional de Energía, en diciembre de 1984, al Comandante en Jefe proclamar que en el ahorro de energía estaban las mayores posibilidades inmediatas del país y exhortaba a incrementar el empleo de las  FRE, para sustituir la importación de petróleo. Fidel decía entonces  que debía ser parte de una cultura “el empleo de todas estas fuentes, independientemente de la magnitud de energía que puedan aportar”.

Graduado de Ingeniería eléctrica en la Universidad de Oriente en 1980, antes de adentrarse en esa importante rama de la economía, el hoy  director de Organización, Planificación e Información del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, INRH, en Guantánamo, había iniciado su profesión en la esfera de los instrumentos médicos.

Entre  los relevantes méritos del actual Premio a la Vida y Obra de las Ingenierías 2018 de la SIMEI, destacan la instalación de la línea de gases industriales imprescindibles para el funcionamiento de la terapia intensiva del hospital pediátrico “Pedro Agustín Pérez”, decisiva para salvar la vida de cientos de niños  afectados por el dengue hemorrágico, epidemia introducida  en Cuba por Estados Unidos, en los años 80 del pasado siglo XX.

El MSc. Ing. Alfredo Correa Álvarez, estuvo al frente de la Inspección Estatal Energética, de la Unidad Empresarial de Base de Hidroenergía y de la delegación del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos. Integró durante dos mandatos el Comité Nacional de la UNAICC y asistirá como delegado a su VIII Congreso.

Este guantanamero de “pura sepa”, participó activamente en la recuperación de 158 acueductos dañados por el huracán Matthew, y en la puesta en marcha de la planta potabilizadora recientemente inaugurada en Baracoa, entre otras  tareas que requerían de su talento y sabiduría.