Arq. Brauet del Pino: "Nunca olvidaré este día".

Como un reconocimiento inolvidable calificó el guantanamero Arq. Alberto Brauet del Pino al Premio Nacional a la Vida y la Obra de Arquitectura, conferido por un jurado organizado por la Sociedad de Arquitectura de la UNAICC, y presidido por el Dr. Arq. Omar López Rodríguez, Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba.

Aunque a los 67 años aguardan más tareas que promesas, el entrevistado, también acreedor de la Distinción por la Cultura Naciona, subraya que “cuento ahora con más energías que siempre para seguir persistiendo en mi quehacer  de que mi provincia sea, además de la más oriental, la del patrimonio construido mejor preservado del país”.

 Este empeño ha sido una constante en este profesional, al cual la Arq. Zulma Ojeda Suárez, su conciudadana  y colega, merecedora en 2018 de igual lauro, califica de magnífico y presto a ayudar en cualquiera tarea que se le solicite en bien de la ciudad y de sus semejantes.

Ambos  especialistas comparten el orgullo de figurar entre los precursores  del  Grupo para el Desarrollo Integral de la Ciudad,  un baluarte  en el respeto al  ornato y las ordenanzas de esta poblada urbe y la  naturaleza que la circunda, un portento inexplorado para el turismo, según el criterio de los dos.

El Premio Nacional a la Vida y la Obra de Arquitectura 2019 lo mereció también el matancero Arq. Ramón Félix Recondo Pérez, también con una fructífera trayectoria desde que se graduó en 1981 en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría de La Habana, y cuya obra ha sido reconocida dentro del país y fuera de él.

Ambos egregios recibirán físicamente el diploma acreditativo de tal condición el 13 de marzo, Día del Arquitecto Cubano, durante  un acto en el Salón de los Vitrales de la santiaguera  Plaza de la Revolución "Antonio Maceo Grajales".