Utilizar con eficiencia los recursos energéticos de las inversiones es tarea vital para los ingenieros mecánicos, eléctricos e industriales de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción (UNAICC).
Así se planteó en Guantánamo, durante la reunión nacional de la SIMEI, que agrupa a los profesionales de las referidas especialidades, cuyos participantes manifestaron el respaldo a ese propósito, normado por el Decreto Ley 327 (Reglamento del proceso inversionista).
Dicho Decreto forma parte de un cuerpo legal aprobado en el último trimestre de 2014 y al cual se integran además, 14 Resoluciones complementarias de igual número de Órganos de consulta y Organismos con funciones estatales rectoras, puestas en vigor el pasado 24 de marzo.
Esta legislación prevé garantizar en los programas, proyectos y planes de
desarrollo y en todas las fases de las obras que se ejecuten, los requerimientos de la tecnología y la protección del medio ambiente, explicó la ingeniera Rosa Cecilia Calzado Brossard, Presidenta Nacional de SIMEI.
La directiva precisó que entre las obligaciones de los más de tres mil afiliados a la Sociedad -gran parte de los cuales intervienen en el levantamiento de fábricas, industrias y viviendas en el archipiélago- figura la de impedir que la extracción de materiales tenga lugar sin detrimento del
entorno.
En el proceso de construcción y montaje resulta vital también acudir a las fuentes renovables, el ahorro y la eficiencia como solución energética principal, desde la confección del proyecto de una obra, hasta su entrega al inversionista.
Durante 2016, la SIMEI auspiciará dos foros científicos vinculados a la energía renovable: el III Taller Nacional de Energía, en el cual se prestará especial atención a la arquitectura bioclimática, y tendrá lugar en abril próximo en La Habana, y Termaisla, previsto para fines de año en Isla de la Juventud.
En esta última cita se debatirá sobre la sostenibilidad de los recursos no renovables, la hidrología médica y el imperativo de un modelo económico ecológicamente sustentable.
