Este 20 de julio, Día del Ingeniero Panamericano, los guantanameros rindieron homenaje al Arq. Ing. José Lecticio Salcines Morlote, acreedor de un importante lauro durante un congreso continental organizado por esos profesionales, en Río de Janeiro, Brasil, en 1949.
El reconocimiento lo obtuvo por la presentación del irrealizado Proyecto de Uso de Múltiples, sobre el cual disertaron especialistas de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (UNAICC) en el territorio más oriental del país, en coincidencia con la efeméride.
El Día del Ingeniero Panamericano surgió al mismo tiempo que la Unión Panamericana de Asociaciones de Ingenieros (UPADI), la cual celebró su primera convención en La Habana, del 11 al 22 de abril de 1951, y se reunió nuevamente en la capital cubana, a fines de la pasada década de los 80.
El evento dedicado a Salcines Morlote obedeció al hecho de que durante el mencionado cónclave, el especialista fue laureado por su convincente hipótesis, calificada a posteriori como el primer esfuerzo científicamente fundamentado para aprovechar el caudal fluvial de la ínsula caribeña, mediante el desnivel de las cuencas al este de Santiago de Cuba.
Esa irrealizada iniciativa pretendía dotar de agua segura a la capital de la antigua provincia de Oriente, entonces en medio de una sequía tan intensa que fue necesario llevarle el líquido en buques-cisterna, desde la ilegítima base naval norteamericana, enclavada en Guantánamo.
Otros beneficios serían irrigar miles de caballería del árido valle de Guantánamo y suministrar energía barata a varias ciudades, lo cual suscitó que el foro recomendara “a los ingenieros de todo el mundo emplear ese método, para construir acueductos”.
La capacidad y honradez de aquel arquitecto, ingeniero civil y eléctrico (1889-1974), y su interés por calmar la secular sequía padecida entonces por Santiago de Cuba (para lo cual invirtió su fortuna amasada como arquitecto), inspiró a un renombrado intelectual de la época a denominarlo el Carlos J. Finlay de la Ingeniería Cubana.
Muchas de las ideas del guantanamero se aprovecharon en otros países, incluido Estados Unidos, pero jamás se aplicaron en el suyo, al menos durante la etapa pseudorrepublicana (1902-1958).
En mayo de 1951, los cinco mil delegados al VII Congreso de la CTC solicitaron al desgobierno de Carlos Prío Socarrás, la construcción inmediata de la obra por las grandes ventajas que esta reportaría al país y especialmente a la clase obrera, pero la petición devino la voz del que clama en el desierto.
La prensa de la época divulgó, sin resultado alguno, la factibilidad del propósito, relegado al olvido por afectar los
intereses de la mal llamada Compañía Cubana de Electricidad y sus accionistas, entre los que se encontraban varios legisladores.
Costosa por su magnitud, aunque amortizable a mediano plazo, esa peloteada propuesta se retomó en 1960, más de 35 años después de que Salcines la presentara al Presidente Alfredo Sayas y este la aprobara.
El Comandante en Jefe Fidel Castro se interesó por ella a principios de la pasada década de los 60 y encargó a unos consultores norteamericanos el estudio de factibilidad, el cual arrojó resultados positivos.
Anteriormente una compañía consultora de Filadelfia verificó, con avionetas y vehículos todo terreno, un proyecto concebido a pie y en mulo, y reportó un aislado e insignificante error de cálculo.
Otras urgencias económicas lo aplazaron hasta nuestros días, en que expertos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos estudian la obra cumbre de quien se mantuvo al servicio de su Patria y falleció en 1974, en La Habana, a 960 kilómetros de la ciudad que le rinde homenaje con la jornada dedicada al Día del Ingeniero Panamericano.
Además del proyectado trasvase Yateras-Guaso (actualmente en estudio), otras obras están comprometidas con los mapas, croquis y documentación rescatadas del archivo de Salcines Morlote, entre ellas los embalses Yaya, Jaibo y Faustino Pérez, y otras inversiones hidráulicas (canales magistrales, micropresas, derivadoras), erigidas luego de 1959 en el Alto Oriente Cubano.
