Un año ya, y en el recuerdo están muy frescas las imágenes de la noche del 25 de noviembre del 2016, cuando el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, anunciaba a sus compatriotas y al mundo, el deceso del máximo líder de la Revolución Cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Cómo olvidar los días de dolor, luto y despedida de todo un pueblo que mostró su amor y admiración al dirigente inmenso que lo guió por más de 50 años, que le enseñó a no temer al poderoso, a apoyar las causas justas, y a compartir lo que tenía. Niñas y niños, hombres y mujeres, lo acompañaron a través de todo el país, en su postrer recorrido.
Ya en su destino final, Fidel descansa en el Cementerio Santa Ifigenia, en la heroica Santiago de Cuba, muy cerca de José Martí, el Maestro, y a pocos pasos de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, y de Mariana Grajales, la madre de los Maceo, símbolo de la mujer cubana.
A rendirle tributo de respeto y homenaje al líder que no está muerto, acuden cada día cientos de los hijos de esta Patria, personalidades de otras tierras y visitantes llegados de cercanas y lejanas naciones.
Con Fidel se cumple el precepto “La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”, principio que el más ilustre cubano de todos los tiempos publicara el 5 de marzo de 1876, en el periódico mejicano “El Federalista".
Porque no mueres cuando todos te quieren vivo, cuándo luchan por los ideales por ti sembrados, y, convertidos en un pueblo enérgico y viril, han hecho suyo el concepto de Revolución, dado a conocer el Primero de Mayo de 2000, en la Plaza de la Revolución "José Martí", ante más de un millón de compatriotas.
Con su rebeldía y accionar, Fidel se convirtió no solo en líder de Cuba, sino en ejemplo para América Latina. Reconocidas figuras políticas, sociales, del arte y la literatura, desde el Río Bravo hasta la Patagonia, consideraron un privilegio ser amigo de este hombre, siempre hambriento de conocimientos y sabiduría.
El escritor colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura, dijo de Fidel: "tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada uno y dispone de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio."
Por su parte, el pintor, escultor, muralista ecuatoriano, Oswaldo Guayasamín, declaraba: "Fidel Castro es el hombre más grande que he conocido en mi vida. He conocido montones de gentes, grandes músicos, grandes literatos, grandes políticos… Jamás nadie me dio la impresión de una cosa íntegra, de un personaje total, en todos sus aspectos, en cada una de sus frases, como Fidel. El pueblo está al lado de Fidel de una forma absoluta, el pueblo de Cuba dice que ojalá Fidel sea eterno. El pensamiento generalizado en América Latina es que Cuba es la realización de todos los pueblos que aspiran a ser; es nuestra esperanza".
Los cubanos siempre tenemos presente a Fidel, y por ello, los profesionales de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba, UNAICC, le dedicarán a él y al Guerrillero de América, el Comandante Ernesto Che Guevara, las sesiones de su VIII Congreso, a desarrollarse el próximo mes de diciembre en el Palacio de las Convenciones de La Habana.
