Expertos de la UNAICC y de las delegaciones en Guantánamo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente , CITMA, analizaron temas del enfrentamiento y adaptación a la sequía, en coincidencia con el Día Mundial del Medio Ambiente.
Auspiciado por nuestra organización social-profesional, al encuentro asistieron también profesores de la Universidad de Guantánamo vinculados al desarrollo local y Mario Montero Campello, acreedor del Título Honorífico por la obra de toda una vida en la preservación del Medio Ambiente, otorgado por el CITMA.
Montero Campeyo dictó la Conferencia Magistral sobre la Historia Ambiental, la que: “parte de interpretar la del planeta y su gente, la vida de otras especies e incluso de la materia inorgánica, en la medida que han sido modificadas por sus producciones materiales y mentales de los seres humano”.
El investigador Rolando Baza Pachó, del Centro Provincial de Meteorología, explicó pormenores de la Guía Climática Abreviada para el Sector Agropecuario, de la cual fueron artífices además los másteres en ciencias Loexis Rodríguez Montoya, Arisleidys Peña de la Cruz y Yusmira Savón Maciano, el ingeniero Rodelkis Hernández Turcás y la licenciada Akira Machado Fuentes.
Calificada como una Nueva Metodología con Enfoque Agrometeorológico como Herramienta para la Adaptación al Cambio Climático, contiene una caracterización climática puntual que “aprovecha la información local representativa del ecosistema productivo seleccionado” y la inclusión de programas de capacitación in situ con los sectores beneficiados.
Precisó Baza Pacho que “el análisis del comportamiento climático se lleva a cabo de forma decenal, por lo cual permite, dentro de un mismo mes, determinar las variaciones climáticas”.
Añadió que existe una amplia aceptación de la Guía por los gobiernos locales y estructuras de la delegación del Ministerio de la Agricultura, que ya se valen de ella para tomar decisiones.
Por su parte, el profesor auxiliar de la UG Guillermo Lemes Mojena se refirió al impacto de los huracanes Matthew e Irma en Guantánamo, con énfasis en el primero de ambos meteoros, que azotó a cinco de los 10 municipios guantanameros en octubre de 2016.
Ese ciclón, en opinión de quien durante varios años estuvo al frente de la Unidad Provincial de Medio Ambiente, del CITMA, “constituye un ejemplo de cómo los elementos peligrosos de un huracán de gran intensidad pueden afectar a los diferentes ecosistemas, y a pesar de su gran intensidad no causar muertes ni alterar la disciplina de la población”.
Señaló Lemes Mojena el ineludible imperativo de encontrar soluciones para disminuir los daños faunísticos y florísticos ante eventos hidrometeorológicos similares, ya que el mencionado transformó gran parte de la geografía del extremo oriental del archipiélago.
Acotó que Baracoa –tan perjudicado como Maisí, y más que Imías, San Antonio del Sur y Yateras por aquel meteoro- , figura entre los 63 municipios costeros priorizados por la Tarea Vida, Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático aprobado por el Consejo de Ministros en abril de 2017.
Añadió que Matthew corroboró la vulnerabilidad de sus construcciones e infraestructura e insuficiente protección del segundo municipio guantanamero en importancia ante eventos hidrometeorológicos extremos.
El ingeniero Adonis Pompa Planes, Presidente de la guantanamera Sociedad de la Geociencias y la Química, de la UNAICC, subrayó que al entorno natural se beneficia de encuentros multidisciplinarios, como el efectuado en el territorio.
Puntualizó que cita con éstas evidencian la cohesión de la comunidad científica guantanamera y el resto de las instituciones del Alto Oriente de Cuba, al cual Fidel, el 26 de julio de 1985, en la Plaza de la Revolución Mariana Grajales, planteó tres grandes retos: la sequía, la desertificación y él éxodo de las montañas.
