Día 7 de enero
Con las palabras de la MSc. Ing. Clara Bello Robaina, Presidenta de la JDP, exhortando a perfeccionar el trabajo de la organización y la excelencia de la labor profesional de los afiliados en cada una de las tareas que demanda el gobierno y el partido en el territorio, el jueves 7 de enero se inició la Jornada de la Ingeniería en Matanzas.
Se reconocía de manera especial los 200 años del natalicio del más universal de los ingenieros cubanos de todos los tiempos, Don Francisco de Albear y Fernández de Lara, reconocido no solo por su obra cumbre, el Acueducto de La Habana, sino por todos los aportes en materia de construcción que distinguió su vida, luego de su regreso a la Isla en 1845, graduado de la Academia de Ingenieros de Guadalajara en 1839.
El Ing. Rolando Portela, presidente de la Sociedad de Ingeniería Hidráulica de la UNAICC en la Atenas de Cuba, informó que en todas las Secciones de Base se recordará tan significativa fecha, con iniciativas propias.
El lunes 11 en horas de la mañana, en la Universidad de Matanzas, Sección de Base 16 y la Facultad de Ciencias Técnicas, se organizaría un acto con todos los ingenieros de las diferentes facultades, y se entregará por primera vez, por resolución institucional, el Reconocimiento “Ariel Expósito Seleme”, al ingeniero (a), profesor(a) guía de año que más haya contribuido a la formación integral del estudiantado.
Por su parte, la Sección de Base 1 de la EMPAI, como cada año, se suma a la celebración del Día del Ingeniero, y entregará el Premio a la Excelencia Ingenieril, a aquellos especialistas que más hayan aportado al cumplimiento de los objetivos técnicos, económicos y de calidad de la entidad en el año recién concluido.
En la actividad de inicio de la jornada por el Día del Ingeniero Cubano, el Arq. Ramón Felix Recondo Pérez, presentó la conferencia “José Francisco de Albear y Fernández de Lara: más allá de la ingeniería, un genio cubano universal”, donde hizo un recorrido por la vida y obra del prestigioso ingeniero, desde su nacimiento el 11 de enero de 1816 en el Castillo de los Tres Reyes del Morro de La Habana, hasta su fallecimiento, el 23 de octubre de 1887, seis años antes de la terminación de su obra cumbre, el Acueducto de La Habana que lleva su nombre.
Este texto está basado en la investigación que el conferencista y el Dr. Ing. Luis Roberto González Arestuche, realizaran sobre el quehacer de este inigualable ingeniero en las construcciones matanceras.
Al finalizar el encuentro se proyectó un video sobre el Acueducto de Albear, y se emitieron algunas importantes consideraciones sobre el oficio, las buenas prácticas y el amor a la profesión de quienes nos legaron el patrimonio constructivo de la nación cubana; todos hombres de ciencia.
La actividad inicial de la Jornada de la Ingeniería en Matanzas concluía con una actividad de confraternización en la terraza de la Casa Sede de la UNAICC.
Día 8 de enero.
A las dos de tarde, en el Museo Palacio de Junco, y como parte de la Jornada de la Ingeniería Cubana en Matanzas, profesionales de esa especialidad fueron convocados a la inauguración de una muestra fotográfica, dedicada al Día del Ingeniero Cubano y al Bicentenario del Natalicio de Albear, titulada “La Carretera Central: la ingeniería cubana y su tiempo (1927-1931)”.
La parte cultural del encuentro se inició con la lectura del un poema de Fernando Llés, que fuera recitado la noche del 26 de mayo de 1929, para festejar la inauguración oficial de la Carretera Central entre La Habana y Matanzas.
En las palabras centrales del acto, a cargo del Prof. Ing. Homero Néstor Morciego Esquivel, miembro del ejecutivo de la Sociedad de Ingeniería Civil en Matanzas, él se refirió a los antecedentes y ejecución de ese vial, considerado una Maravilla de la Ingeniería Civil Cubana.
La Carretera Central, con base de hormigón, significó una gran escuela que adiestró a cientos de capataces y a miles de obreros en la dosificación y uso de ese material, que aunque ya bastante trabajado en La Habana, por esos años, no era común su empleo en el resto del país. Durante su ejecución también se formaron operadores, mecánicos de equipos y personal de laboratorio. De modo general esta obra sirvió para preparar personal, a lo largo y ancho de la nación, en todas las actividades de la construcción, lo que contribuyó al salto cualitativo constructivo que a partir de las mejoras económicas del país, al terminar la segunda Guerra Mundial, se da en Cuba.
La muestra fotográfica fue develada por el Dr. Ing. José A. Macías Mesa, Premio Nacional a la Vida y Obra de Ingeniería Civil, y el joven Luis Manuel Sánchez Valdés, bisnieto de Álvaro Valdés Condon, destacado delineante y proyectista, que trabajó en la elaboración del plano para la construcción del Parque Watkin de la ciudad de Matanzas, las escaleras de la Loma de Jacán, en San Miguel de los Baños, el edificio del Ayuntamiento y el parque de Canasí, además de participar activamente en la construcción de la Carretera Central.
La muestra contiene fotos inéditas de la ejecución de esta magnífica obra y un álbum con copias de planos oficiales usados en la obra. Estos planos, de los que no se conoce el autor o los autores, pertenecen al Centro de Información del Museo Provincial Palacio de Junco y constituyen una importante fuente de información para los estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil en Cuba y otros interesados en el tema.
Más tarde se realizó una visita a la obra en restauración del Teatro Sauto, donde el Conservador de la ciudad de Matanzas, y Conservador de Sauto, el Lic. Leonel Pérez Orozco, ofreció una minuciosa explicación de los trabajos, enfatizando en la impronta de Albear en la selección del proyecto ganador del concurso convocado para la ejecución del Teatro Esteban, hoy Sauto, en el siglo XIX.
[…] “el 11 de noviembre de 1858 es convocado el primer concurso para la construcción del Teatro Esteban, ganado por Francisco Piqué. Resultó entonces que el presupuesto recaudado no alcanzaba para su ejecución. Posteriormente, el 13 de febrero de 1860, se convoca a un segundo concurso, la comisión evaluadora (jurado), no llega a un acuerdo y se decide entonces consultar al Teniente de Ingenieros Don Francisco de Albear y Fernández de Lara, quien recomienda dos como los mejores, para que fuesen sometidos a la consideración del Ayuntamiento, el presentado por Piqué y el del italiano Daniel Dall’ Aglio, aunque sugirió algunas modificaciones en ambos casos. Competían: Daniel Dall’ Aglio, Francisco Piqué, Francisco Sosa Vélis, Carlos del Bosh Romañá, José Bartolomé Borrell y Mr. Reynolds. El primero de mayo de 1860, en una sesión de la Junta Directiva del Ayuntamiento de Matanzas, se leyeron las consideraciones de Albear sobre los seis proyectos presentados, por amplia mayoría de votos, la Junta determinó que el de Dall’ Aglio reunía mejores condiciones. Su construcción se inició a poco tiempo de esa decisión, y la inauguración del Teatro Esteban, hoy Sauto - Monumento Nacional -, se produjo el 6 de abril de 1863” .
El patio del Museo Palacio de Junco nos acogió para la actividad de confraternización, donde se escucharon poemas presentados por su autor, el poeta matancero Hugo Hodelín Santana.
